Entrevista exclusiva: María Inés Linares, autora de Hechicera de relojes


Antes de comenzar, te agradecemos por acercarte a darnos esta entrevista, es un placer tenerte de invitada en nuestro blog, Sueños y Palabras.

Pregunta:¿Qué te gusta leer en general,  independientemente de tu trabajo (editora)? Suponemos que debe ser complicado diferenciar esas lecturas de las que son por placer.
Respuesta: En general leo de todo un poco, alguna vez conté que cuando escribí este libro no sabía que estaba escribiendo una novela fantasy ya que no soy lectora del género. Es a partir de haber escrito “Hechicera” cuando empiezo a leer sobre este género, y a partir de mi trabajo [María Inés Linares es editora de V&R Editoras]. En sí, nunca fui de seguir un género en particular, leo de todo un poco. De chica me fascinó María Elena Walsh y Elsa Bornemann, leí todos los autores infantiles clásicos, la vieja colección de Robin Hood. Yo creo que luego comencé a leer de adulta cuando tomé conciencia de que quería escribir y a partir de ahí me diversifiqué mucho más. Me gustan mucho los autores ingleses de la época de Oscar Wilde y Chesterton. Después me enganché con autores argentinos, me enamoré de Bioy Casares, de los cuentos de Silvina Ocampo que son fascinantes y más ese tipo de literatura, aunque también tuve una época de muchos policiales. Lo que pasa es que cuando yo a la edad de ustedes aunque suene a vieja (entre risas), no tenía la suerte que tienen ahora con todo el tema de la literatura juvenil. En ese tiempo había libros infantiles y de ahí saltaba directo a libros de adultos.

P: ¿Tenés algún ritual a la hora de escribir?
R: Primero algo dulce para comer y café para no quedarme dormida (risas). Mi rutina es almorzar rápido en el trabajo para poder dedicar la hora entera a escribir. Trato de ir a algún café y aprovechar al máximo ese tiempo porque si no ¡se me hace imposible! Llego a casa y tengo mis tareas domésticas y de madre, y cuando me desocupo son las 11 de la noche y ¡me muero de sueño! Eso durante la semana. Los findes me puedo relajar un poco más y escribir más tranquila. Soy de ir a bares aunque tenga libre mi casa, de esa forma no me tengo que encargar de las cosas de la casa y no tengo excusa para distraerme.
Algo que me sirve mucho a la hora de corregir lo que escribo es tener un interlocutor, por eso me junto mucho con Leo Batic [autor de la saga El Último Reino y amigo] nos leemos mutuamente y eso nos ayuda un montón a la hora de encontrar problemas de continuidad y demás cuestiones que pueden surgir.  Me pasa mucho por mi profesión de editora que me preocupo demasiado por errores pequeños del tipo faltante de coma, repetir una palabra y no me doy cuenta de algo más general que hay que verlo desde más lejos, desde una vista más panorámica que probablemente es más fácil que la tenga otro y no uno mismo.
Soy de escribir también en el colectivo, en una libretita. En una época escribía mucho a mano por el placer simplemente de tener la lapicera en la mano, hasta que después me di cuenta de que pasarlo a la compu me daba mucha fiaca.

P: Ahora queríamos preguntarte ya por tu libro. ¿Cómo surge Hechicera de relojes?
R: “Hechicera” surge como un ejercicio de taller (dado por Leo Batic) del que soy parte. La primera consigna fue crear un personaje haciendo una ficha con todas las características que podía tener, tanto físicas como psíquicas, su entorno, su familia y así es como nació Anastasia con su gusto por crear relojes y su poder mágico y demás características. El siguiente ejercicio era crear un antagonista, alguien con quien este personaje chocaría, ya sea para bien o para mal y así es como nació Iván. Luego otro ejercicio era inventar ayudantes para el protagonista y que lo acompañen en su camino y así nacieron las gemelas. Así, con cada consigna que se iba planteando yo pensaba cómo lo podía aprovechar para la novela y así fue cómo fui construyendo por pedacitos la historia. Después hubo que unir esos pedacitos que fui creando con el método de las consignas del taller y empezar a cocer y a formar el libro. La segunda mitad ya no fue creada a partir de las consignas, ya tenía un hilo conductor y un argumento que tuve que llevar sola sin la ayuda de Leo (risas). Fue gracioso el proceso, en cada consiga llevaba pedazos del libro y mis compañeros fueron leyéndolo a la par, y muchas cosas las fui cambiando por comentarios que me fueron haciendo, fue muy divertido todo el proceso. Luego, una vez terminado el libro, se me hizo muy interesante descubrir cuánto había puesto de mí misma en la historia, empecé a darme cuenta de que algunas cosas las puse por situaciones que viví. Fue muy gracioso entender que es casi imposible no escribir sobre uno mismo sin darse cuenta.

P: Ya que nombramos a Iván, queríamos hablar un poco sobre cómo es el personaje, nos da la sensación de que es demasiado opuesto a Anastasia, ¿no es así?
R: Pobre Iván, nadie lo comprende, yo lo amo (risas) ¡es muy tierno!  Es muy cabeza dura y está muy cerrado en sí mismo. Yo creo que él estaba esperando o necesitando sin saberlo que alguien viniera y le diera un golpe en la cabeza (risas nuevamente). Él también estaba buscando su identidad, aunque en su caso, su personalidad estaba moldeada por el padre, eso ya se nota desde el primer capítulo. Esa dualidad formada por su madre, la cual está cantando, feliz de la vida sin importarle estar pariendo en el auto y el padre tan serio, tan formal y preocupado porque todo sea perfecto y el nene obligado a no mirar hacia atrás prácticamente obligado. Él también tuvo que aprender a desaprenderse de todo eso y empezar a vivir a su manera.

P: Otro personaje del que queremos que nos cuentes es la abuela, quien es a nuestro parecer un referente para Anastasia, hasta más importante que sus padres.
R: La abuela está siempre presente aunque no esté presente. Ahí tienen un ejemplo de cosas que yo escribí sobre mí misma y me di cuenta después. La abuela es quien le transmite a Anastasia su legado, por así decir. Ahí es cuando empezás a darte cuenta que lo que puede hacer Anastasia no nació solo con ella, sino que es heredado. Yo creo que la abuela está en la novela como la tabla a la que Anastasia se aferra cuando ya no sabe qué hacer, cuando ya las cosas se descontrolan por completo, cuando ella no está segura de lo que está haciendo ni lo que tiene que hacer.

P: Da la sensación, por la forma en que está escrito el libro, que te gusta usar metáforas para hacer que el lector trabaje un poco a la hora de leer, ¿no?
R: Eso es algo que a mí me gusta mucho hacer. Es por esto que les decía antes que para mí el fantasy era una excusa para hablar de otra cosa, no me interesaba tanto el fuego de artificio de la magia alrededor de lo que puede hacer la protagonista. A mí me interesaba qué le pasaba a ella, ¿por qué ella era así? ¿Por qué tenía ese poder? ¿Para qué lo usaba? ¿De qué manera le hacía bien y de qué manera mal, a ella y a su entorno? Cosas que nos pasan a nosotros, no por poderes mágicos, sino por nuestra propia personalidad ¿no es cierto? Como somos nosotros nos afecta a nosotros mismos y a los demás que nos rodean. Para mí que Anastasia tuviera un poder mágico era casi secundario, era una metáfora para hablar de otra cosa: de nuestra propia fuerza interior y de cómo la usamos para bien o para mal. Quería hablar de cómo para mí la magia se encuentra en la vida cotidiana y, para verla, solo hay que prestar atención.

P: Otro tema del que queríamos hablar es sobre la recurrencia de la naturaleza en el libro.
R: El tema es que Anastasia misma es una fuerza de la naturaleza. Además de manipular el tiempo, de alguna manera manipula los elementos también, desata tormentas, enciende fuego, etcétera. A lo largo de la novela ella tiene situaciones en las que manipula o descontrola los 4 elementos y esto tiene que ver con sus estados de ánimo. Quería escribir sobre cómo la vida de una persona puede girar en torno a la naturaleza de modo ida y vuelta.

P: Queríamos saber si nos podés adelantar algo de tu nuevo libro.
R: AAAAA! (risas) no puedo adelantar mucho mucho. El nuevo libro tiene que ver con “Hechicera” porque hay personajes que vuelven, pero es anterior a la historia de Anastasia y si cuento mucho más se van a dar cuenta (risas). Los que no leyeron “Hechicera”, lo bueno es que no se van a perder ya que se pueden leer independientemente. Pero el que leyó Hechicera se va a encontrar con algunos detalles en los que diga “aaaaaah mira vos”. Yo quería que las historias sean autoconclusivas y que no tengas que leer una para entender la otra. Les tengo que confesar igualmente que cuando escribí “Hechicera”  no me imaginé escribiendo sobre lo mismo otra novela, pero después me quedaron picando algunos personajes por ahí y dije “sí, pobrecitos” (risas nuevamente). La idea es que salga para diciembre, esperemos llegar con los tiempos.

P: ¿Cómo fue la ida y vuelta con los lectores luego de que se publique la novela?
R: ¡Espectacular! Yo estoy fascinada. Me encanta tener esa posibilidad que no existía hace unos años de poder recibir directamente del lector la opinión sin intermediarios. Gracias a los blogs, facebook  y otras redes sociales ahora sí es posible conectarse con los lectores y eso me gusta muchísimo. Cuando empecé a recibir los primeros comentarios del libro, o fotos de gente con la novela en la mano ¡estaba súper emocionada! Es muy lindo que te lleguen mensajes diciendo “Uh Iván se parece a mi hermano” o “cómo me gusto tal escena, me hizo acordar a no sé qué”. Saber que tu novela le hizo recordar a la gente cosas de su vida es algo que no tiene precio. También es muy lindo ver el crecimiento que tiene la página y los seguidores ¡La verdad estoy muy feliz!
Hay que recalcar también que ponemos mucho de nosotros mismos a la hora de conectarnos con los lectores, es por eso que creamos “La cofradía del Fantasy Argentino”. El ir a los eventos, viajes, charlas donde vamos a promocionar nuestros libros en conjunto nos ayudó un montón y esta buenísimo.

P: Algo que nos gustó mucho de Hechicera de Relojes es el crecimiento que se ve en los personajes, no está eso de que los personajes quedan con 17 años eternamente y se ve toda la evolución que tienen. ¿Esto lo buscaste desde que empezaste a escribir la novela?
R: Ahí tenés otra pista que te puede dar a entender que, como dije antes, yo nunca pensé la novela como juvenil. Jamás me puse a pensar “esto es para chicos así que los protagonistas tiene que tener 17 años porque si no los chicos no lo van a entender o querer leer”. ¡No es así! La gente crece, chicos que ahora me leen a los 15 lo pueden hacer a los 20 sin ningún problema y les puede gustar igual, me puede leer la abuela de 70 y pasaría lo mismo. Me parece que sin ir más lejos, si en todas las novelas, Harry Potter hubiera tenido la misma edad, hubiese sido todo distinto. Él fue creciendo junto con los lectores y eso está muy bueno. Yo leí Harry Potter con 23 años y no necesité tener la misma edad que él para identificarme y disfrutar el libro

P: Por último y juramos ya no molestarte más (risas), ¿qué le aconsejarías a los jóvenes que quieren escribir y no saben por dónde comenzar?
R: Menos mal que es la última, son re molestos (muchas risas). ¡La verdad me re divertí! 
Con respecto al consejo, lo primero que les diría es que lean muuuucho y escriban tranquilos que después se verá si se publica o no. Para mí el peor error es querer apurarse. Hace falta mucho entrenamiento a la hora de escribir, es como si te anotaras en un maratón sin que hayas corrido nunca ¡es imposible! Hay que leer muchos libros, hay que escribir muchísimo, corregir muchísimo y recién ahí ver qué se hace. 
Otra cosa importante es no atarse a las modas, no decir “ahora que están de moda los vampiros voy a escribir sobre eso”, primero porque si no es lo que te interesa se va a notar, y por ahí cuando sale el libro está pasado de época. En cambio, si lo que escribís lo hacés sin pensar en modas, te puede funcionar en cualquier momento o por ahí creas vos una nueva moda. 

¿Qué les pareció la nota? Los leo :)

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